Un brote reciente de Cyclospora está provocando un cambio significativo en los hábitos de compra de alimentos. Según FoodNavigator Europe, el incidente ha derivado en una disminución de la compra de productos frescos, ya que los consumidores recelan de las hortalizas de hoja verde contaminadas.
Esta tendencia ha impulsado las ventas de alimentos congelados, pues los compradores optan por alternativas más seguras. El impacto no se limita a los supermercados, ya que la afluencia a los restaurantes también ha disminuido tras las retiradas de lechuga del mercado.