La creación del perfecto bolsillo hueco en el pan de pita se basa enteramente en el matrimonio de calor intenso y vapor de rápida expansión. Cuando la fina ronda de masa golpea la sartén caliente de hierro fundido, la superficie exterior se pone casi instantáneamente mientras la humedad interior se evapora, obligando el pan a globoar dramáticamente en su bolsa de firma.
La belleza de la simplicidad
Esta técnica antigua Levantine no requiere nada más que harina blanca fuerte, levadura y paciencia. La masa descansa en un lugar cálido hasta doblarse a granel, luego se convierte en una superficie harinada y se divide en ocho partes iguales. Cada bola sale a un disco de seis pulgadas, listo para su momento de transformación sobre el metal de sellado.
Sirve estas rondas cálidas y almohadas inmediatamente, envueltas en una toalla de cocina limpia para conservar su textura flexible. Se combinan hermosamente con:
- Cremy hummus o baba ganoush
- Lamb kofta a la parrilla y tabbouleh crujiente
- Fresco pepino, tomate y salsa de tahini tangy
A diferencia de las variedades que suelen decepcionar con su sequedad, la pita casera lleva el aroma sutil del trigo tostado y el aceite de oliva afrutado. Properamente enfriados y empapados, duran varios días, aunque rara vez sobreviven tanto tiempo cuando la familia descubre el escondite escondido en el cubo de pan.
Ingrediente