La harina de fuerza y un toque de aceite de oliva son la base de esta hogaza rústica, logrando una textura elástica y satisfactoria. Me encanta cómo la calabaza y las semillas de girasol aportan un toque crujiente y tostado que contrasta a la perfección con la miga suave y aireada.
El uso de una olla holandesa es un truco fantástico para atrapar el vapor, lo que le otorga a la corteza ese acabado dorado y profesional que todos buscamos. Es un proceso sencillo que transforma unos pocos ingredientes básicos de la despensa en algo verdaderamente reconfortante.
Consejos de horneado
- Asegúrese de que el agua esté tibia pero no hirviendo para que la levadura se mantenga activa.
- Deje que la masa repose el tiempo suficiente para obtener el mejor sabor.
- Golpee la base del pan; si suena hueco, significa que está perfectamente horneado.
Ingrediente