El doble rebozado del pollo en huevo y harina especiada crea esa capa increíblemente crujiente que hace que estos bollos bao sean totalmente irresistibles. La marinada de leche y huevo tierniza la pechuga, mientras que la paprika y el ajo en polvo crean una base sabrosa que resiste el aceite caliente.
Mientras tanto, el glaseado de gochujang se reduce hasta convertirse en un lacado pegajoso y carmesí. La pasta de chile coreana fermentada se funde con el azúcar moreno, la soja y el vinagre para producir ese equilibrio característico entre dulce y picante que se adhiere a cada relieve del pollo frito. Un toque final de aceite de sésamo añade una profundidad con notas a nuez.
Montaje y Servicio
Cocine los bollos bao al vapor hasta que estén esponjosos y calientes, luego rellénelos generosamente con el pollo glaseado. El pepino y la zanahoria frescas aportan el toque crujiente y fresco necesario frente al picante, mientras que un chorrito de lima refresca el paladar. Termine con cilantro fresco y un zigzag de sriracha mayo.
Sirva inmediatamente mientras el pollo conserve su textura crujiente y los bollos sigan suaves. Es el confort de la comida callejera, que se disfruta mejor comiendo con las manos y con servilletas a mano.
Ingrediente