La FDA ha cerrado su investigación sobre un brote vinculado a la lechuga romana sin nombrar ninguna marca ni productor, informa Food Safety News.
La agencia afirmó que llevó a cabo labores de rastreo, inspecciones de instalaciones y análisis de muestras. No reveló qué se rastreó, qué lugares se inspeccionaron ni si las muestras procedían de entornos de producción o de productos terminados.