El sector de alimentos y bebidas corre el riesgo de sufrir una escasez de talento en el ámbito de la fabricación, ya que las competencias técnicas son cada vez más difíciles de encontrar, según FoodNavigator Europe. El envejecimiento de la plantilla añade urgencia al desafío.
El escaso conocimiento de las carreras profesionales en la industria entre los jóvenes podría restringir aún más la contratación, lo que dejaría a las empresas con dificultades para cubrir los puestos de producción que se necesitarán en el futuro.