Burkina Faso ha puesto en marcha un Programa Nacional de Investigación del Tomate diseñado para combatir el considerable desperdicio que se produce tras la recolección. La iniciativa busca reducir las pérdidas poscosecha, que actualmente se sitúan entre el 30 y el 40 %.
Según Food Business Africa, esta medida es el resultado de varios años de esfuerzos para organizar el sector. Una parte fundamental de la estrategia consiste en mejorar la capacidad de procesamiento local para garantizar que una mayor cantidad de productos llegue al mercado.